Mucho se habla acerca de los widgets últimamente y como siempre en estos casos la palabreja se utiliza para nombrar cosas parecidas, pero en la mayoría de los casos distintas.
Tradicionalmente, en los entornos de desarrollo la palabra widget se utilizaba para denominar a los distintos elementos que componen el interfaz gráfico de usuario.
Más recientemente, los widgets son mini-aplicaciones, muy especializadas y con un atractivo visual que proporcionan información al usuario de una manera muy simple e intuitiva.
En esta definición, los widgets tienen su propio modelo de interacción con el usuario y se ejecutan en el entorno de un “motor”.
A los ojos de la W3C, los widgets son mini-aplicaciones web –por lo tanto se ejecutan en el entorno del navegador web– pero no dentro de la misma ventana, sino que tiene su propia área de interacción con el usuario.
Los widgets web tienen la particularidad de que cuentan con un repositorio para persistencia de información independiente del propio navegador.
Como vemos diferentes versiones del mismo término, pero que tienen algo en común. La sencillez y la especialización. Esto lo convierte en una tecnología muy atractiva para Internet Móvil.
Los widgets permiten ver mucha información de un sólo vistazo. Dicha información está actualizada y es personalizable. Son útiles, fáciles de usar y con un innegable atractivo visual.
Para los usuarios de Mac los widgets no son nada nuevo, llevan años utilizándolos gracias al desaparecido Konfabulator, que ahora es Yahoo! Widget Engine y que también tiene aplicaciones para Windows.
En cuanto a los widgets en los móviles, los sistemas operativos móviles son cualquier cosa menos abiertos, condición imprescindible para que proliferen los widgets.
Los rasgos esenciales que caracterizan a los widgets: especialización, simplicidad y personalización, son cualidades perfectamente aplicables y necesarias que contribuirían de manera muy significativa a lograr un salto cualitativo en la experiencia del usuario en movilidad.
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